Mi historia no es lineal ni de librito.
Estudiaba Psicología en la UBA y trabajaba a tiempo completo cuando, por amor, un día renuncié a todo y me mudé a la Patagonia. Dejé a mi familia, mis amigos, mi trabajo y mi carrera. Empecé de nuevo.
Me recibí de profesora de yoga y acompañante terapéutica. Di clases, acompañé pacientes y familias en Chubut, mientras estudiaba Recursos Humanos. Me recibí de Licenciada con un niño en brazos y otro en camino. Seguí formándome: análisis de la conducta, people analytics, docencia universitaria.
Algo cambió en mi en 2024, cuando dejé de quejarme de lo que no funcionaba a mi alrededor y empecé a proponer mejoras concretas. Ahí mi crecimiento fue exponencial:
Este año (2026) decidí lanzarme nuevamente para poner a prueba mi propio método: Noctua, una forma de pensar y diseñar negocios y trayectorias profesionales desde una mirada interdisciplinaria y humana.
Me super representa este curso. Me di cuenta todo lo que necesitaba mejorar y delegar.
Me voló la cabeza el recurso de los procesos. Uno no se da cuenta todo lo que hace hasta que se sienta a pensarlo y diseñarlo
Es muy claro, los recursos fueron muy útiles para mi negocio. Me golpeó darme el tiempo de pensarlo por primera vez. Siempre fui sumando tareas y procesos pero nunca me logré dar el tiempo de frenar y diseñarlo.